Una noche en la Sierra de Gredos: Objetivo Almanzor

Amanecer en la Sierra de Gredos

Una noche en la Sierra de Gredos: Objetivo Almanzor

                                 FICHA TÉCNICA

Recorrido: Plataforma de la Sierra de Gredos – Laguna Grande – Refugio Elola – Almanzor y vuelta
Distancia: 19,8 kilómetros
Circular: SI
Dificultad: Difícil
Tiempo total: 9 horas
Tiempo en movimiento: 8 horas
Cota máxima: 2550 metros
Cota mínima: 1750 metros
Desnivel acumulado: 1271 metros
Recomendable con niños: No
Recomendable para inexpertos: No
Mejor época: Primavera, noche de verano

Tenemos que decir que no seguimos exactamente la ruta de wikiloc que mostramos. A partir del Refugio Elola los caminos son muy relativos ya que la Sierra de Gredos son aristas con pedregales en todas sus caras. Pero es una aproximación bastante certera de la ruta que seguimos. Os cuento.

Un poco de historia

Antes de describiros nuestra experiencia, un poco de historia siempre nos sitúa en la magnitud de la tierra que pisamos. El nombre del Pico Almanzor proviene de Abu ʿAmir Muhammad ben Abi ʿAmir al-Maʿafirí, llamado Al-Manṣūr. Fue un líder militar y religioso durante el Califato de Córdoba. La leyenda cuenta que Al-Manṣūr fue el primero en subir a este pico, según la tradición lo habría hecho a caballo.​ Después de combatir a los cristianos en la zona de Béjar, Al-Manṣūr vendría a descansar con sus tropas a la ribera del Tormes. Tras oír hablar a los lugareños de una extraña y recóndita laguna —se sobreentiende que la Laguna Grande de la Sierra de Gredos— se habría hecho guiar hasta ésta y habría ascendido al más alto de los picos circundantes.

Almanzor forjó una duradera alianza con la madre del heredero al trono del califato, la favorita Subh

El Almanzor fue escalado por primera vez de manera oficial en 1899 por Manuel González de Amezúa y José Ibrián Espada, y la primera ascensión invernal fue realizada en 1903 de nuevo por Amezúa e Ibrián Espada, acompañados esta vez por Ontañón y Abricarro.​ En 1960 se colocó una cruz de hierro forjado en su cima, para sustituir a la barra que ocupaba este lugar y que había desaparecido en 1959 al impactar supuestamente sobre ella un rayo.

Músicos en la naturaleza y borrachos a su alrededor

La primera aventura fue llegar al punto de partida, a la plataforma de Gredos. En Hoyos del Espino tenía lugar el concierto de los Músicos de la naturaleza, una forma de invadir el medio natural con ruidos mundanos. Con lo cual, estaba todo cortado a la 1:30h cuando llegamos. Por la carretera habitual estaba el concierto y el desvío provisional marcado que pasaba por el camping también estaba cortado por una fiesta que se habían montado los acampados. Así que tuvimos que retroceder hasta Navacepeda de Tormes para poder llegar al aparcamiento de la plataforma de Gredos por carreteras olvidadas por las instituciones públicas.

Sapo de Gredos: Bufo bufo gredosicola
Sapo de Gredos: Bufo bufo gredosicola
Salamandra de Gredos: Salamandra salamandra almanzoris
Salamandra de Gredos: Salamandra salamandra almanzoris

Inicio de la ruta

Llegamos a aparcar a las 3 de la mañana al aparcamiento, nos pusimos de inmediato las botas y los frontales para ponernos en marcha e intentar recuperar el tiempo perdido.

El camino hasta el Refugio Elola es muy fácil de seguir ya que es una pista enlosada con piedras con margenes por los dos lados. Muy difícil perderse.

En medio de la oscuridad aparecían ojos rojos que nos miraban atentos. Eran las típicas cabras (Capra pyrenaica) que no se sorprendían para nada de ver caminantes con luces en la cabeza. Estos animales están muy acostumbrados a que los turistas les den de comer y se acercan sin miedo. Hay que decir que no hay que darles de comer porque puede provocar grandes trastornos en su dieta.

Fauna de la Sierra de Gredos

Además de las cabras, también encontramos todo tipo de animalejos que salían a la humedad de la noche por el medio del camino. Los sapos (Bufo bufo gredosicola) parecían una plaga enviada por el dios católico, teníamos que ir con cuidado para no pisarlos. Un anfibio muy fotogénico es la Salamandra negra con manchas amarillas (Salamandra salamandra almanzoris) que nos deleito con sus poses.

Tanto la cabra como el sapo y la salamandra son endémicos de la Sierra de Gredos, así como el topillo nival abulense (Microtus nivalis abulensis) que no vimos y la lagartija carpetana (Iberolacerta cyreni), que durante el día aprovechaba para tomar el sol en cualquier roca junto a la lagartija serrana (lacerta monticola cyreni).

También vimos águilas, halcones, buitres, cuervos y multitud de aves que nos vislumbraban a lo lejos, mucho más tímidos que las cabras medio domesticadas.

Las fuentes del camino a la Laguna Grande

Antes de llegar a la Laguna Grande nos cruzamos con la Fuente Cavadores, que anuncia el final de la primera cuesta arriba y el descenso hasta el Refugio Elola. Un poco más adelante está la Fuente Barrerones que la encontramos, como no, rodeada de cabras esperando alimentadores. Estos puntos, aunque no tengas garantías de salubridad del agua, son interesantes para refrescarse los días calurosos. Nosotros aun en plena “ola de calor”, llámese también verano, hicimos un recorrido en el que no podíamos parar mucho porque nos enfriábamos con la noche grediense. El calor lo pasamos a la vuelta en un coche sin aire acondicionado.

Cartel del Circo de Gredos en la oscuridad
Cartel del Circo de Gredos en la oscuridad

Primera parada: El Refugio Elola

Amanecer en la Sierra de Gredos
Amanecer en la Sierra de Gredos

Cerca del refugio Elola y alrededor de la Laguna Grande comenzamos a ver los primeros campistas durmiendo en vivac. Esperamos no despertar a ninguno, pero el ruido de los bastones contra la roca nos acompañaba. En el refugio hicimos un pequeño descanso para revisar la app de GPX. El camino es simple, seguir el canchal de detrás del refugio hacia arriba. Hay muchos mojones que indican diversos caminos pero todos llevan hacia arriba. De día pudimos divisar la cumbre del Almanzor durante todo el trayecto de vuelta hasta la Fuente Cavadores. Esta es la cima más alta de la Sierra de Gredos con sus 2591 metros de altura.

En la subida de la pedriza se nos hizo de día. Fue maravilloso echar la vista atrás y ver como la luna menguante era atrapada por el resplandor del amanecer. La negrura de la noche se esclareció en cuestión de minutos dando color a todo el circo de Gredos, dejando ver los restos de nieve de este invierno tan seco.

Es importante llevar un buen calzado para esta ascensión ya que las rocas van golpeando la suela del pie durante todo el camino y al final se resiente.

Ya casi es de día en la Sierra de Gredos
Ya casi es de día

Error fatal antes de la cumbre

El Cuerno del Almanzor
El Cuerno del Almanzor

Enfilamos la ascensión con un desnivel de unos 60º y cometimos un error fatal por seguir la ruta marcada en el GPX. Seguimos el canchal hasta el Collado Portilla Bermeja para llegar a la cumbre por la cara sur. Por aquí llegamos hasta un punto que había que escalar sí o sí por la Peña del Esvilrradero, algo que nos superaba por no llevar el equipamiento necesario. Al no vernos preparados preferimos no correr riesgos innecesarios y dimos marcha atrás.

Este recorrido nos permitió ver la vertiente sur del Collado Portilla Bermeja y el cuerno del Almanzor, pero no pudimos culminar la cumbre más alta de la Sierra de Gredos. Nos quedo una excusa perfecta para volver.

Bajando pudimos ver los primeros montañeros de la mañana que cogían el camino más asequible a nivel técnico. En el archivo GPX lo podréis ver marcado con el waypoint “Portilla Bermeja parte baja”.

Cuando bajamos hasta aquí no nos vimos con fuerzas de volver a subir por el camino fácil, pues nos quedaba toda la vuelta hasta la plataforma, unas 3 horas más de caminata con la pertinente subida hasta la Fuente Cavadores. Así que memorizamos a fuego el desvío y seguimos deslizándonos hacia abajo por el canchal.

En el refugio Elola hicimos parada de rigor. Siendo ya de día pudimos admirar la ascensión en la estupenda terraza que tienen habilitada. Aprovechamos para cambiarnos los calcetines y revisarnos las plantas de los pies, magullados de tanto pedrusco. Por supuesto, antes de continuar probamos la temperatura del agua de la Laguna Grande donde estaban algunos pescadores con la caña tirada. Nos comentaron que es preciso una licencia especial para poder pescar allí.

Cara norte del Canchal del Almanzor
Cara norte del Canchal del Almanzor.

El último esfuerzo: The heat is coming

Cara sur del Canchal del Almanzor
Cara sur del Canchal del Almanzor

A partir de aquí tan solo quedaba apretar los dientes para llegar de nuevo a la Plataforma de Gredos. En la subida hasta la Fuente Cavadores el cuerpo nos advertía estar llegando al límite, sobretodo la planta de los pies que al compañero le paso factura con algunas ampollas. Por mi parte me lo tome con calma, no podía dejar de mirar atrás impregnándome de todo el esplendor del circo de Gredos donde Al-Manṣūr estuvo explorando según la leyenda. No pudimos entretenernos mucho porque el calor del medio día se acercaba.

La bajada de después de la Fuente Cavadores es jauja aunque el rebote contra las piedras se intenta evitar a toda costa. Tienes varias opciones: o bien caminando por senderos de tierra paralelos al enlosado con piedras o por encima de cualquier superficie de madera que amortiguara minimamente.

Nos acompañaron muchos montañistas de rostro cansado pero con mirada de satisfacción por la grandeza de este lugar. Culminamos la ruta alrededor de las 12 del medio día. No hace falta que diga que paramos al primer bar abierto que encontramos para chutarnos cafeína con hielo para aguantar la noche empalmada y el calor en un coche sin aire acondicionado 😊

Calzado de alta montaña

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