FICHA TÉCNICA

Recorrido: Navarredonda de la Rinconada-molinos y batanes-Navarredonda de la Rinconada
Distancia: 7 kilómetros
Circular: SI
Dificultad: Fácil
Tiempo total: 4 horas
Tiempo en movimiento: 3 horas
Cota máxima: 1.258 metros
Cota mínima: 926 metros
Desnivel máximo: 244 metros
Recomendable con niños: SI 
Recomendable para inexpertos: SI
Mejor época:Primavera, Otoño, invierno

Esta nueva ruta con Adolescentes senderistas es desconocida y sorprendente. Parte del pueblo de Navarredonda de la Rinconada, en plena sierra de Quilamas. Sigue leyendo y descubre la comarca de la Calería.

Un montón de molinos

Nada más comenzar la ruta, a unos 200 metros, empiezan las sorpresas. Hasta 10 o 12 molinos arroyo arriba, muy cerca uno de otro que, aunque están totalmente abandonados y en ruinoso estado, sorprenden no sólo por su número y proximidad sino sobre todo por la visual que ofrecen tan descriptiva de cómo eran los trabajos harineros y bataneros. La mayoría conserva los mecanismos, engranajes y ruedas originarios, que te dan una idea de la gran tradición de producción de harina, lino y paño que hubo en épocas pasadas.

Ascenso al primer molino. Foto de Marta Gesto Izquierdo.
Ascenso al primer molino. Foto de Marta Gesto Izquierdo.
Molinos y batanes. Foto de Marta Izquierdo Gesto.
Molinos y batanes. Foto de Marta Izquierdo Gesto.
Túnel con enganajes. Foto de Marta Izquierdo Gesto.
Túnel con enganajes. Foto de Marta Izquierdo Gesto.
Interior de molino con engranajes y mecanismos originales. Foto de Iris Ríos.
Interior de molino con engranajes y mecanismos originales. Foto de Iris Ríos.

Nuevamente nos encontramos con un rico patrimonio en estado de total abandono y deterioro, como ya viene siendo costumbre en nuestra maravillosa y desconocida provincia.

Rueda y engranaje, entramos con mucha precaución por su estado de ruina. Foto de Marta Izquierdo Gesto.
Rueda y engranaje, entramos con mucha precaución por su estado de ruina. Foto de Marta Izquierdo Gesto.
Estado de ruina de uno de los molinos. Foto de Miguel.
Estado de ruina de uno de los molinos. Foto de Miguel.

No dejéis de entrar en todos sus recovecos pero teniendo mucho cuidado de dónde pisáis y de que no se os venga ninguna estructura encima, mucha precaución siempre.

Salimos del tramo final del arroyo. Foto de Marta Izquierdo Gesto.
Salimos del tramo final del arroyo. Foto de Marta Izquierdo Gesto.

Bosque espeso de robles

Saliendo de la ribera del arroyo de Navarredonda, nos adentramos entre robles jóvenes, aún por brotar. Comentábamos que deben ponerse preciosos en otoño -esta ruta la hemos hecho en abril-. Por el camino, lavanda, matas de prímulas, margaritas, orquídeas y un sinfín de flores lujuriosas en plena primavera.

Bosque de robles jóvenes. Foto de Marta Izquierdo Gesto.
Bosque de robles jóvenes. Foto de Marta Izquierdo Gesto.
Enlace de caminos. Foto de Marta Gesto Izquierdo.
Enlace de caminos. Foto de Marta Gesto Izquierdo.

Praderas al pie del pico Cervero

La ruta está bien señalizada y, llegados a esta señal, decidimos andar algo más allá en vez de volver directamente al pueblo. Nos dirigimos en dirección al pico Cervero, el más alto de la sierra de Quilamas, pasando por abiertas praderas desde las que admirar la panorámica. Pasamos relativamente cerca de la Cueva de la Mora, que resulta sorprendente y muy divertida de visitar, aunque no subimos esta vez para no alargar la ruta en exceso a nuestros Adolescentes Senderistas.

Adolescentes Senderistas haciendo pandilla desde el minuto cero. Foto de Marta Izquierdo Gesto.
Adolescentes Senderistas haciendo pandilla desde el minuto cero. Foto de Marta Izquierdo Gesto.

Descenso y comida en el merendero

Pasamos una portera y el resto del camino consistió en una relajada bajada hasta el pueblo por pistas de tierra, siempre con nuestra chavalada al frente, haciendo pandilla y disfrutando de los recién llegados, porque el grupo va creciendo.

Terminamos nuestra ruta comiendo en las instalaciones del área recreativa La Dehesa, con merendero e instalaciones deportivas. También cuenta con una piscina natural que fichamos para venir en verano a pasar un día de baño.

Entrada a Navarredonda de la Rinconada. Foto de Marta Izquierdo Gesto.
Entrada a Navarredonda de la Rinconada. Foto de Marta Izquierdo Gesto.

Navarredonda de la Rinconada

Este pueblo es tranquilo y humilde, aunque con detalles sorprendentes. Su casco urbano conserva muestras de la arquitectura popular basada en mampostería y pizarra, callejones estrechos y ventanas enrejadas. Algunas casas blasonadas ostentan un escudo atribuido a los Zúñiga, con seis aves. De hecho, Navarredonda de la Rinconada se encuentra en una Zona de Especial Protección para las Aves dentro del proyecto Red Natura 2000.

Blasón. Foto de Marta Izquierdo Gesto.
Blasón. Foto de Marta Izquierdo Gesto.
Aldaba de puerta. Foto de Marta Izquierdo Gesto.
Aldaba de puerta. Foto de Marta Izquierdo Gesto.
Grafiti a la salida de un estrecho callejón. Foto de Marta Izquierdo Gesto.
Grafiti a la salida de un estrecho callejón. Foto de Marta Izquierdo Gesto.
Dibujo de una casa particular. Foto de Marta Gesto Izquierdo.
Dibujo de una casa particular. Foto de Marta Gesto Izquierdo.

Un café en el bar del pueblo, de los de toda la vida y a casa, después de otra jornada de compartir, disfrute y risas con nuestros Adolescentes Senderistas.

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Iris
Llevo tirándome al monte desde muy pequeña, cada vez me gusta más y me hace más falta. Os contaré mis experiencias, la flora, la fauna y los trucos para no perderos. Abriendo caminos.
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