Sayago (Zamora)

La diversidad de su paisaje sorprende a cada paso al visitante, en especial, los imponentes berrocales de peñas con formas caprichosas, cuya presencia aumenta a medida que nos alejamos del este ceralista y nos acercamos al oeste del «arribe» y de la raya con Portugal. Alcornoques, encinas, quejigos y robles, junto con matorral bajo de cantuesos, escobas, jaras y piornos se abren paso entre las rocas, cubriendo muchas de sus tierras, mientras que los enebros bordean las riberas de los ríos o los fresnos y negrillos las cristalinas riveras. Sus pueblos conservan aún su arquitectura tradicional propia e inconfundible, en el que la piedra juega un papel predominante, tanto en la edificación de viviendas mediante el sistema de mampostería careada, como en el cerramiento de mampostería en seco del cinturón de fincas que circundan sus característicos cascos urbanos, y que los sayagueses denominan cortineo.